TENDINITIS, UNA INFLAMACION DOLOROSA
La tendinitis es una inflamación de los tendones, los cuales son cintas de color blanco, formadas por tejido conjuntivo, por los cuales los músculos se insertan en los huesos u otros órganos. Si sufres de un persistente dolor, por ejemplo, en la rodilla, que es agudo, penetrante y constante, entonces lo más probable es que estemos sufriendo de una tendinitis.
Esta es una inflamación de los tendones, que puede darse en cualquier zona del cuerpo donde estos se encuentren, pero que es muy común en ciertas zonas, siendo la rodilla una de las más habituales.
Los motivos principales por los que aparece la tendinitis se deben a que se haya sufrido de algún tipo de desgarre en el tendón a causa de un mal movimiento, un esfuerzo violento, golpes, etc. La otra causa habitual para este problema es el exceso de uso de la zona afectada, el desgaste y el cansancio causado por la utilización continua y sin descanso de la articulación afectada, especialmente cuando esta no está acostumbrada a tales esfuerzos.
Por esto la tendinitis suele aparecer cuando aumentamos la cantidad de ejercicio que realizamos o comenzamos alguna nueva actividad que nos lleva a realizar algún trabajo articular de forma constante al cual no tenemos forma de estar acostumbrados.
La clave está en no forzarse en demasía, en subir los niveles de ejercicio gradualmente, en permitir que las articulaciones se adapten a los esfuerzos nuevos que están realizando, que ganen fuerza y puedan dejar de tensionarse excesivamente.
La variación de los ejercicios también es clave para evitar la tendinitis. La repetición de los mismos movimientos de forma constante y rutinaria solamente hace que los tendones tengan que soportar una mayor presión.
La tendinitis es un problema que podemos solucionar y no es de una gravedad importante, sino que con un poco de tiempo se soluciona. Lo primero que debes hacer, es dejar que la zona del cuerpo afectada por la tendinitis descanse; esto quiere decir que tendremos que dejar durante un tiempo la actividad que hizo que el tendón se inflamase en primer lugar, así como cualquier otra que ponga un exceso de presión en el mismo.
Por otro lado, es importante visitar al médico y permitir que nos revise y nos dé su opinión profesional. Lo más probable es que, además del descanso, nos recete un antiinflamatorio o inclusive corticoides, para ayudar tanto a reducir los síntomas como a que se solucione más rápidamente el problema.
Un remedio casero, es aplicar hielo a la zona afectada por su hinchazón, esto puede ayudar a reducir la inflamación, pero solamente es útil durante las primeras cuarenta y ocho horas (aproximadamente) desde el momento en que esta aparece.
Siempre que hacemos esto, tenemos que tener en cuenta que el hielo no se debe aplicar directamente sobre la piel, sino que es necesario que haya algo entre ambos, ya sea una toalla o una bolsa de hielo, de las que podemos conseguir en cualquier farmacia.









