¿QUÉ ES LA HALITOSIS?
Halitosis es el término médico de “mal aliento“. Se trata de olores desagradables que se desprenden de la boca.
Si tienes un sabor fresco, ¿tienes también un olor fresco? Lamentablemente no. Puedes tener en la boca un agradable sabor a menta, mientras que tu colega percibe en tu aliento un desagradable olor a azufre. El sentido del olfato y el del gusto son dos sentidos totalmente diferentes casi como ver y oír.
No somos capaces de notar nuestro propio mal aliento soplando en las manos en forma de copa delante de la boca para así oler el aliento (lo único que olemos es el olor de nuestra mano). El cuerpo humano está “concebido” de tal manera que le es imposible percibir sus propios aromas. Es un proceso biológico llamado aclimatación, indispensable para permitirnos oler en la naturaleza otras cosas que nosotros mismos.
La causa más habitual de la halitosis es que las bacterias anaerobias, aquellas que se desarrollan en ambientes con poco oxígeno, convierten las proteínas que tomamos en gases con mal olor.
Cuando tengas mal sabor de boca, hayas comido mucho o te despiertes con la lengua pastosa mastica granos de café, semillas de anís o hinojo. También chicle sin azúcar, que hace que segregues más saliva, un antiséptico natural. Y puedes prepararte en casa el siguiente enjuague: “En medio vaso de agua pon dos gotas de aceite esencial de eucalipto, dos gotas de menta y otras dos de tomillo y enjuágate después de cada comida”
La mejor prevención es seguir unas sencillas costumbres antiolor. Visita a tu dentista de forma periódica, al menos una vez al año; y cuida tu higiene bucal. Bebe unos 2 litros de agua al día para evitar la sequedad de la boca (ojo, agua, no vale sustituirlo por zumos u otro tipo de líquidos).
Masticar bien favorece una buena digestión. También es muy importante no permanecer con el estómago vacío muchas horas, comer a menudo reducirá la producción de compuestos gaseosos. Pero, sobre todo, después de lavarte los dientes cepíllate la lengua en su parte posterior.










ALIENTO PARA LA VIDA
El mal aliento es un problema común de la condición humana, que ha afectado a gran parte de la población mundial desde tiempos inmemoriales. El problema es tan antiguo que incluso lo encontramos reportado en los escritos de griegos y romanos.
Halitosis es el término médico y científico usado para nombrar el mal aliento. Se deriva del latín halitus (aliento) y el sufijo griego osis (acción de un proceso patológico).
Se estima que el 25% de las personas puede presentar el síntoma de manera permanente o crónica, y más del 50%, de forma temporal o transitoria.
El mal aliento es un problema personal que la mayor parte de la gente evita tratar o comentar. Preocupa tanto a quien lo presenta y tiene conciencia de su situación, como a su entorno familiar y social. Muchas veces por pena o respeto guardamos silencio al ser incapaces de mencionarlo con las personas cercanas que lo padecen.
Quienes sufren de halitosis necesitan de su propio concurso y el de otros, para superar una condición que afecta su calidad de vida.