¿Significa eso que en nuestro refrigerador puede encontrarse entonces la solución a tan temible enfermedad? Pues puede que en buena medida sí, que usted tenga en su frigorífico algunos de los recursos más eficaces para prevenir o curar el cáncer… y muchas de las llamadas “enfermedades crónicas”. Y si no lo están será simplemente porque usted ha decidido ignorar contra toda lógica los consejos que sobre la importancia de una nutrición adecuada y equilibrada venimos recibiendo desde hace años.
Cada vez son más los estudios que vinculan el cáncer con la dieta. Se calcula que entre el 30 y 40% de los cánceres se deben a graves trastornos en nuestra alimentación.
El último informe realizado de forma conjunta entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el fin de tratar de limitar el continuo aumento del número de fallecimientos anuales a consecuencia de enfermedades crónicas -entre las que se encuentra el cáncer junto a otras como la diabetes, la obesidad, la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares- concluye que una dieta con poco consumo de grasas saturadas, azúcar y sal, y mayor consumo de verduras, hortalizas y frutas además de la práctica regular de alguna actividad física contribuiría a reducir las altas tasas de muerte y enfermedad mencionadas.
El informe, basado en el análisis de las mejores pruebas científicas actualmente disponibles y en el dictamen colectivo de un grupo de 30 expertos, marca las pautas de una dieta no sólo equilibrada sino también preventiva y curativa.
Martín Acris: “En mi opinión, la alimentación aconsejada hoy por los expertos no guarda relación alguna con la que consumía el ser humano de manera instintiva. La moderna sociedad industrial ha creado una forma de vida y un entorno artificial cuya oferta alimenticia está constituida por productos manipulados -también genéticamente-, transformados, desnaturalizados, etc., que está privando a nuestro sistema inmune de los elementos o sustancias necesarias para el mantenimiento de su actividad. Por eso hoy nuestro sistema inmune es incapaz de enfrentarse a los terribles desafíos a que está sometido.”
Está pendiente de la 2º parte de este artículo, te platicaremos de como complementar nuestra alimentación para suplir las deficiencias









ME PARECE MUY INTERESAN,SOY UNA PERSONA QUE MEGUSTA SABER SOBRE SALUD ME PARECE QUE SI NO NOS CUIDAMOS NO NOS QUEREMOS,ME GUSTARIA RECIBIR MAS INFORMACION GRACIAS……………………….. ELSA DE VENEZUELA